Poder y Liderazgo

El concepto de poder está minusvalorado. El vocablo se generaliza y se olvida su verdadera acepción., “La palabra poder, proviene del Latín potere, que significa ser capaz. La raíz de la palabra es poti, que significa “amo, señor”(*). Tiene que ver con asumir el reto de nuestra propia vida, sin interferencias internas o externas. Vamos a intentar analizar esta etiqueta en términos de las fuentes de poder, que pueden ser varias, vamos a comentar algunas de ellas:

Poder jerárquico, definido por el estatus en un sistema piramidal. Así en el ejército, el poder del sargento sobre el cabo o del general sobre el teniente. En el Estado y en Organizaciones (incluyendo las religiones), las estructuras están copiadas del sistema militar, así un Consejero Delegado está por encima del Director General y éste encima del Gerente. También, en estados autoritarios, el poder de la policía, políticos, militares o clérigos sobre el resto de la población. Es evidente que incluso muchos estados que se autodenominan democráticos, tienen fuertes componentes autoritarios.

Poder coercitivo, definido por la fuerza o violencia. Por desgracias, ha llegado a ser demasiado habitual. Quien lo ejerce, suele esgrimir algún otro tipo de poder como justificación, sea real o no.

Poder económico; en un mundo donde las meta-leyes están basadas en la competitividad, en la productividad y en la sobrevivencia del más fuerte, el poder económico es más que evidente. Parece claro afirmar que quien domina los flujos de capital tiene un elevado poder, más sutil que el poder jerárquico o el coercitivo, aunque demasiado a menudo los utiliza éstos últimos como coartada, así no se hace tan evidente.

Poder de posicionamiento, determinado por el nacimiento, la pertenencia a una determinada clase social o profesional, la membrecía a un determinado grupo, secta, club o religión. En algunos casos, la tradición.

Poder de relación. El acceso a otras personas, networking.

Poder de conocimiento o habilidad. Cuando alguien domina una determinada habilidad o tiene un conocimiento específico de algo.

Poder personal. Este es el tipo de poder del que menos se habla y sobre el que más capacidad de control tenemos. Supone el aspecto nuclear de porqué algunos líderes tienen éxito y otros no. Tiene que ver con el carisma, la calidad personal, la coherencia, la capacidad de influencia y por supuesto, el liderazgo.

En mi libro “El coach como chamán” especifico este poder personal que lo divido en poder individual, relacional o social. Así pues, en la medida en que una persona es consciente de sus mecanismos y procesos internos en cómo se relaciona consigo mismo, con los otros y con su entorno inmediato, puede ganar o perder poder personal.

En un mundo de incertidumbre, pretender que el poder coercitivo o el jerárquico, o incluso el económico, nos vayan a dar felicidad es entrar en un mundo de ficción. Un líder sin poder personal, por mucho poder jerárquico que tenga, está a la deriva en un barco que ya no tiene rumbo y que aún sigue navegando por inercia. Como espíritus atrapados en ese barco que era “El Holandés errante” en la película “Piratas del Caribe”, condenados a vagar como piratas sin alma a las órdenes de ese otro espíritu atormentado por no haber podido conquistar a Calypso que era Davy Jones.

Antonio Diaz Deus

(*). El Coach como chamán. Antonio Diaz Deus

Fuente: coachingintegrativo.blogspot.com

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